Ayer en la mañana, nuestro maestro
de correspondencia estuvo desesperado todo el día: debió abrir cientos de
cartas y correos con felicitaciones por el día del periodista. Viejo y ácido,
como él sólo, refunfuñaba por que había día para cualquier pelayo, pero no
existía el "día del monje". Me alejé de la estancia, mientras aún
maldecía, y me dirigí a la biblioteca a consultar qué relación hay entre
cerveza y periodismo.
Revisando noticias locales, me
encontré una curiosa historia.
El periodismo ha entrado en
crisis: los comunicadores profesionales son cada vez menos necesarios en los
medios de comunicación, por lo que ellos han decidido que pueden prescindir de
ellos. Hace unos meses el grupo Prisa despidió masivamente empleados del mejor
diario en español del mundo, El País, de España.
En esta situación se
encontraba Jon Campbell, ex reportero del diario Hartford Advocate, de
Connecticut, y del L.A. Weekly, de California, entre otros. Jon, un
periodista que ha ganado reconocimientos como "Freedom of information
award 2009", de la asociación de medios impresos de California y otros
reconocimientos el gremio local por sus investigaciones, decidió salir del
aburrimiento y creo su propia marca de cerveza: Unemployed Reporter (el
periodista desempleado).
Unemployed Reporter nació en
San Diego, California, a 4.000 kilómetros de distancia, donde tiene su base de
trabajo Jon. Y, con cierta ironía por su nombre, esta cerveza es de estilo
"porter", una bebida oscura de origen londinense que se volvió
tradicional en el mundo anglosajón desde el siglo XVIII se ha caracterizado por
su sabor fuerte. Y fuerte debió ser la situación económica de Jon Campbell para
decidirse a producir su propia cerveza, cansado de trabajar como free lance y
de que el dinero no le alcanzara para pagar sus facturas (así vivía este monje
que les habla, de abadía en abadía, buscando quién lo contratara para hacer
cualquier cosa).
La noticia hizo que todos buscaran
a Jon para hablar de su cerveza: desde medios locales hasta impresos hispánicos
han sacado notas sobre esta curiosa cerveza. Sin embargo, el negocio no
despega: "La producción no ha superado los cinco galones que guardo en un
recipiente plástico en mi closet, así que no estará en el mercado próximamente
(a menos que una cervecería compre la licencia de mi etiqueta). Que comiencen
las ofertas", escribe en su blog.
Jon está feliz de que sus colegas
se tomen con humor este nuevo producto, de la misma manera que el toma el
futuro de esta empresa...y de su vida. Consiente de la delgada línea que separa
al "freelance" del "desempleado", no abandona tampoco su
labor de periodista. La imagen de su portada y la ironía del título nace de una
fotografía de Alberta Johnson, titulada "Frustrated
Writer", y gentilmente le permitió usarla.
Hablaré con el abad de nuestra
congregación para ver si es posible realizar un viaje hasta San Diego a probar
esta cerveza. Nuestras estanterías están llenas de cientos de marcas
comerciales, pero existen miles de productos artesanales en el mundo que están
por descubrir. Creo que no le gustará mucho la idea de viajar miles de kilómetros
para buscar una cerveza que probablemente no se encuentre en ninguna
licorera...aunque hay que darle la oportunidad.
Sláinte!!

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